Por el Dr. Azer Lamour — Traumatología del deporte. Mar del Plata.
Una consulta de traumatología dura lo que dura, y lo que se resuelve en ese tiempo depende muchísimo de con qué llegás. No hablo de saber medicina: hablo de traer la información que solo vos tenés. Te dejo la lista que me gustaría que todos mis pacientes leyeran antes de venir.
1. Armá la historia de tu lesión
Es la parte más valiosa de la consulta y la que peor se recuerda en el momento. Anotá antes de venir:
- Cuándo empezó y si hubo un golpe, una torcedura o apareció sin causa clara.
- Qué movimiento hiciste, si escuchaste un chasquido y cuánto tardó en hincharse: si fue en las primeras horas o al día siguiente cambia mucho lo que busco.
- Qué cambió en las seis semanas previas: empezaste a correr, volviste al pádel, cambiaste de trabajo o de calzado.
- Cuándo duele: al arrancar, al bajar escaleras, de noche, después de entrenar.
- Qué probaste y qué te sirvió: hielo, antiinflamatorios, kinesiología, infiltraciones.
2. Traé los estudios completos
Las imágenes, no solo el informe: el CD, el enlace al portal del centro de diagnóstico o el usuario para descargarlas. El informe es la lectura de otro profesional; las imágenes me permiten interpretarlas junto con tu examen. Si tenés estudios viejos de la misma zona, traelos también: comparar dice mucho.
Y si todavía no te hiciste ninguno, no hace falta que salgas a pedirlos por tu cuenta. Muchas lesiones se diagnostican con el examen, y los estudios se indican cuando van a cambiar la decisión.
3. Hacé una lista de tu medicación y tus antecedentes
- Medicamentos que tomás, con dosis. Avisá especialmente si tomás anticoagulantes o antiagregantes, porque cambian lo que puedo indicar, por ejemplo una infiltración.
- Alergias.
- Cirugías previas, sobre todo de la misma articulación.
- Enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o problemas renales.
4. Vení con ropa que permita examinarte
Si consultás por la rodilla, un short o un pantalón que se pueda subir por encima de la rodilla. Si es por el hombro, una musculosa o ropa cómoda. Examinar las dos rodillas o los dos hombros y compararlos es parte del diagnóstico, así que conviene que sea fácil.
5. Tené claro tu objetivo
No es lo mismo querer volver a jugar al fútbol los sábados que poder bajar la escalera de tu casa sin agarrarte de la baranda. El objetivo cambia la indicación. Contámelo con tus palabras y, si podés, con un plazo: un torneo, un viaje, una temporada de trabajo.
6. Llevá tus preguntas escritas
En el consultorio es fácil olvidarse. Algunas que conviene hacer:
- ¿Qué tengo y qué estructura está comprometida?
- ¿Qué opciones de tratamiento hay, incluida la de no operar?
- ¿Qué puedo seguir haciendo y qué conviene suspender por ahora?
- ¿Cuánto tiempo es razonable esperar para notar mejoría?
- ¿Qué señales deberían hacerme consultar antes del próximo control?
7. Antes de irte, chequeá que entendiste
Repasá en voz alta qué tenés que hacer, por cuánto tiempo y cuándo es el control. Si algo no quedó claro, preguntalo: para eso estoy. Una indicación mal entendida es la causa más frecuente de que un tratamiento correcto no funcione.
Si tu consulta es por la rodilla, te puede servir leer antes las 30 preguntas sobre dolor de rodilla que más me hacen.
Dónde me podés consultar
Atiendo en tres consultorios de Mar del Plata. Elegí el que te quede más cómodo:
- Sanatorio Belgrano — Belgrano 4329 · lunes de 14 a 17 h · (0223) 499-1900 · turnos en línea
- CIS Consultorios Integrales del Sur — Fortunato de la Plaza 3668 · jueves de 16 a 19:30 h · (0223) 489-7029 · turnos en línea
- Apex Médica — España 2155, 1.er piso · martes de 13:30 a 15:30 h y viernes de 9 a 13 h · WhatsApp 223 541-2638
Traé los estudios que tengas, con las imágenes y no solo el informe. También podés dejar tus datos y te contactamos.
Dr. Azer Lamour — Traumatología del deporte. Mar del Plata.


Deja una respuesta