Por el Dr. Azer Lamour — Traumatología del deporte y terapias biológicas. Mar del Plata.
El plasma rico en plaquetas —PRP— es probablemente el tratamiento sobre el que más me preguntan, y también el que más llega a la consulta envuelto en promesas. Lo aplico todas las semanas en el consultorio, así que justamente por eso quiero contarte con honestidad qué hace, en qué casos tiene respaldo y en cuáles no. Un PRP bien indicado puede ayudar mucho; uno mal indicado es plata y tiempo perdidos.
¿Qué es el PRP?
Es un preparado que se obtiene de tu propia sangre. Se extrae una muestra, se centrifuga para separar sus componentes y se concentra la fracción del plasma que contiene más plaquetas. Las plaquetas no solo sirven para coagular: guardan proteínas —factores de crecimiento y mediadores de la inflamación— que participan en los procesos de reparación de los tejidos.
Como es autólogo (sale de vos y vuelve a vos), no hay riesgo de rechazo ni de transmitir infecciones de otra persona. Pero hay un detalle técnico que importa muchísimo y que casi nadie explica: no todos los PRP son iguales. Cambian la concentración de plaquetas, la presencia o no de glóbulos blancos, el volumen, la cantidad de aplicaciones y el intervalo entre ellas. Por eso dos estudios que dicen «PRP» pueden estar midiendo cosas distintas, y por eso los resultados publicados a veces parecen contradictorios.
¿En qué casos tiene mejor respaldo?
El escenario con más evidencia es la artrosis de rodilla leve a moderada. La guía de práctica clínica de la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) de 2021 le da una recomendación de fuerza limitada: el PRP puede reducir el dolor y mejorar la función. Varios metaanálisis lo comparan con el ácido hialurónico y encuentran resultados algo mejores para el PRP a los 6 y 12 meses. No todas las guías coinciden: la del Colegio Americano de Reumatología de 2019 se pronunció en contra, sobre todo por la falta de estandarización de los preparados. Ese desacuerdo es real y prefiero que lo sepas.
También se usa, con evidencia más dispar, en algunas tendinopatías crónicas (codo de tenista, tendón rotuliano, fascitis plantar) que no respondieron a un buen programa de ejercicio, y como complemento en ciertas cirugías, por ejemplo en algunas reparaciones del manguito rotador.
¿En qué casos no demostró beneficio?
Hay situaciones en las que se probó en ensayos bien diseñados y no superó al tratamiento habitual. Dos ejemplos claros: la rotura aguda del tendón de Aquiles y las lesiones agudas de isquiotibiales en deportistas. En esos cuadros no lo indico, aunque se ofrezca en otros lados.
Y hay una frase que conviene desterrar: el PRP no regenera el cartílago ni «hace crecer» una rodilla nueva. En artrosis, lo que buscamos es menos dolor y mejor función durante un tiempo, no que la radiografía cambie.
¿El PRP reemplaza al ejercicio o a la cirugía?
No. En casi todas las lesiones donde lo uso, el PRP es una herramienta para abrir una ventana de menos dolor en la que podés hacer lo que de verdad cambia el pronóstico: fortalecer, ajustar la carga y, si hace falta, bajar de peso. Si tu rodilla o tu tendón necesitan una cirugía —por ejemplo, un bloqueo mecánico o una rotura completa—, el PRP no la reemplaza. Te lo cuento más en detalle en qué frena de verdad la artrosis de rodilla.
¿Cómo es la aplicación?
Es un procedimiento ambulatorio. Extraigo la sangre, la proceso en el momento y aplico el preparado en el lugar indicado, con técnica estéril y, cuando hace falta precisión, guiado por ecografía. En total lleva alrededor de una hora y te vas caminando.
Los primeros dos o tres días es habitual sentir la zona más pesada o dolorida; es parte de la respuesta inflamatoria que buscamos. Antes de la aplicación te indico qué medicación conviene evitar y qué actividad podés hacer después. La cantidad de sesiones depende del diagnóstico y del protocolo: no hay un número mágico.
¿Qué riesgos tiene?
Es un procedimiento seguro, pero como cualquier infiltración no tiene riesgo cero. Lo más frecuente es el dolor transitorio posterior. Mucho menos frecuentes son la infección, el hematoma o una reacción inflamatoria más intensa. Si después de la aplicación aparece fiebre, o la articulación se pone roja, caliente y muy hinchada, consultá ese mismo día.
¿Y las células madre?
Es otro nivel de tratamiento, con más incertidumbre y más costo. En mi práctica las reservo para casos seleccionados y las aplico en quirófano, nunca como una inyección de consultorio «para regenerar». Si alguien te las ofrece como solución universal, pedí una segunda opinión.
Tres preguntas para hacer antes de aceptar un PRP
- ¿Hay evidencia para mi diagnóstico concreto? No para «la rodilla» en general, sino para lo que yo tengo.
- ¿Qué mejoría es razonable esperar y por cuánto tiempo? Si te prometen una cura, desconfiá.
- ¿Qué hago yo mientras tanto? Si la respuesta es «nada», el plan está incompleto.
Preguntas frecuentes
¿El PRP duele?
La aplicación molesta como cualquier infiltración y suele usarse anestesia local en la piel. Lo más incómodo son las 48 a 72 horas siguientes, cuando la zona puede estar más dolorida.
¿Cuánto dura el efecto en la artrosis de rodilla?
En los estudios, el beneficio suele medirse entre los 6 y los 12 meses, y varía bastante entre personas. Dura más cuando se acompaña de trabajo de fuerza y control del peso.
¿Sirve en una rotura de menisco o de ligamento?
No reemplaza el tratamiento de una rotura. En lesiones de menisco o de ligamento cruzado la decisión pasa por la estabilidad de la rodilla, los síntomas y la rehabilitación.
Dónde me podés consultar
Atiendo en tres consultorios de Mar del Plata. Elegí el que te quede más cómodo:
- Sanatorio Belgrano — Belgrano 4329 · lunes de 14 a 17 h · (0223) 499-1900 · turnos en línea
- CIS Consultorios Integrales del Sur — Fortunato de la Plaza 3668 · jueves de 16 a 19:30 h · (0223) 489-7029 · turnos en línea
- Apex Médica — España 2155, 1.er piso · martes de 13:30 a 15:30 h y viernes de 9 a 13 h · WhatsApp 223 541-2638
Traé los estudios que tengas, con las imágenes y no solo el informe. También podés dejar tus datos y te contactamos.
Fuentes consultadas
- American Academy of Orthopaedic Surgeons. Management of Osteoarthritis of the Knee (Non-Arthroplasty), Clinical Practice Guideline, 3.ª ed., 2021.
- Kolasinski SL y col. 2019 ACR/Arthritis Foundation Guideline for the Management of Osteoarthritis of the Hand, Hip, and Knee. Arthritis & Rheumatology 2020;72(2):220-233.
- Belk JW y col. Platelet-rich plasma versus hyaluronic acid for knee osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Am J Sports Med 2021;49(1):249-260.
- Keene DJ y col. Platelet-rich plasma injection for acute Achilles tendon rupture: the PATH-2 randomised, placebo-controlled, superiority trial. BMJ 2019;367:l6132.
- Reurink G y col. Platelet-rich plasma injections in acute muscle injury. N Engl J Med 2014;370:2546-2547.
- AAOS OrthoInfo. Platelet-Rich Plasma (PRP): orthoinfo.org
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. La indicación de un PRP se define después de una evaluación individual.
Dr. Azer Lamour — Traumatología del deporte y terapias biológicas. Mar del Plata. Revisión médica: octubre de 2026.


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